El partido era a las seis, eran las 4:30 me puse mi camiseta de Cesc, la bufanda del Barça, unos pitillos y unos tacones. Laura ya había un rato que estaba esperando por mí, asi que me apuré todo lo posible y bajé, ya tenía cogido un taxi.
Laura: Vamos que es tarde. ¡Siempre tengo que esperar por ti!
Yo: Venga no me eches más la bronca…
Cuando llegamos al estadio me quedé boquiabierta, el Camp Nou era enorme.
Fuimos a nuestros respectivos asientos, se veía genial, estábamos al lado de la salida de vestuarios, aún era temprano.
Yo: Ves, tanto apurarme y al final akí esperando.
Laura: Es que no sabía cuanto tiempo tardabamos en venir.
Yo: Bueno vale. ¿Sabes?
Laura: ¿Qué?
Yo: Que Cesc juega de titular!
Laura. Ya estás, que tonta eres, ya me agobias con Cesc, ¿qué te piensas que se va a casar contigo o qué? Si lo conocieras…
Yo: Ya sé que estoy loca, pero es mi ídolo, ¿qué quieres que haga?
Laura. Pues poner los pies en la tierra a mí también me gusta Villa y no estoy todo el día hablando de él.
Yo: Bueno, vale lo que tú digas!
Salen a calentar los jugadores, Laura y yo nos ponemos como locas, ella gritando por Villa y yo por Cesc. Dentro de un rato empieza el partido, un partido como todos, el Barça dominaba como siempre, iba ganando el Barça 4-0 y el quinto lo marcó Villa e hizo algo que nos impactó…
Yo: ¿Laura los has visto?
Laura: No sé en estos momentos…
Yo: Cómo que no sabes, eres tonta o qué, que Villa te ha dedicado el gol!
Laura: Raquel, pellízcame que estoy soñando.
Acabó el partido yo estaba gritando para que Cesc me firmara la camiseta o me saludara o simplemente me mirara, me giro y veo a Villa firmándole la camiseta a Laura, aunque yo quería que me firmara la mía pero no quise interrumpir el momento en el que Villa le daba su número de teléfono a Laura. Se va Villa y Laura se pone a dar saltos.
Yo: A ver Laura ¿pero que ha pasado?
Laura: No sé.
Yo: Pero ¿qué te ha dicho?
Laura: Si te digo la verdad ni me acuerdo, me puse tan nerviosa que solo pude decir hola.
Yo: ¿Y lo vas a llamar?
Laura: No sé, es que antes ni le podido ni decir hola, no se si me atreveré.
Yo: Bueno mañana intentas llamarlo y ya se verá.
Laura. Tienes razón.
Cogimos un taxi para irnos para el piso, Laura no podía estar más contenta y estaba nerviosa yo en cambio estaba cansada. Llegamos a casa y directamente nos fuimos a la cama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario