Ellos se marcharon.A Laura no le faltó tiempo para interrogarme.
Laura: ¿qué tal con Cesc?
Yo: Bien una cosa, ¿tú ya sabias que era el verdad?
Laura: Bueno… Si
Yo: ya me parecía a mí.
Laura: ¿Y qué estabais hablando ahora cuando os despedisteis?
Yo: A ti que te importa.
Laura: ¿Consigo que conozcas a Cesc y me dices que te importa?
Yo: Haber tonta… Me pidió mi móvil.
Laura: ah y nada más?
Yo: Me dijo que mañana hablábamos y nada más!
Laura: Vale, vale y ¿cuándo os dejamos a solas?
Yo. ¿Esto es un interrogatorio o qué?
Laura: No.
Yo: Pues lo parece, estoy que no me lo creo que mañana me voy a ver otra vez con Cesc, pellízcame que creo que estoy soñando.
Me pellizcó.
Yo: Ay tía tampoco tan fuerte…
Laura: Me dijiste que te pellizcara y eso hice.
Yo: bueno vale lo que tú digas.
Laura: No te enfades porque simplemente te pellizcara.
YO: Hoy estoy tan contenta que nadie me va estropear el día.
Laura: Y yo…
Yo: bueno y ¿si nos vamos de compras? ¡que mañana voy a ver a Cesc de nuevo!
Laura: ¡bien shopping!
Cogimos un taxi y nos fuimos de compras y de paso cenamos fuera, llegamos a casa tardísimo eran casi las doce de la noche, casi no cojemos por la puerta de casa con tanta bolsa. Coloqué la ropa y me acosté mañana me esperaba un gran día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario