domingo, 8 de abril de 2012

Onceavo y duodécimo capítulos.


Me desperté en su cama, me giré y el no estaba en la cama, ya se había levantado de pronto escucho sus pasos, me hago la dormida, entra por la puerta…
Cesc: Es hora de levantarse, te he hecho el desayuno,
Yo: Gracias y encima me lo traes a la cama, eres divino.
Cesc: Te lo mereces. Ah te ha llamado Laura.
Yo: ¿y que quería?
Cesc: No lo sé.
Yo: ¿No se lo cogiste?
Cesc: No, pero te voy por el teléfono y ya la llamas.
Me quedé desayunando mientras Cesc me fue por el teléfono, no me creía que estaba en su cama que me acostara con él, que me trajera el desayuno a la cama, que fuera todo tan perfecto…
Cesc: Toma cariño.
Yo: Gracias, te quiero. Le di un beso.
Cesc: Bueno me tengo que ir a entrenar nos vemos después.
Yo: ¿y qué me quedo aquí hasta que vengas?
Cesc: Si quieres te llevo a casa pero tienes que prepararte rápido que si no llego tarde.
Yo: que no tonto, que me quedo aquí encantada así cotilleo un poco. (Risas)
Cesc: Vale pues no vemos después.
Yo: Adiós. Te quiero.
Cesc: Y yo a ti.
Me dio un beso y se fue. Yo después llame a Laura.
Yo: Hola. ¿Laura que querías?
Laura. Has dado señales de vida por fin. Ya estaba preocupada.
Yo: Si es que estoy en casa de Cesc.
Laura: ¿Has pasado la noche con él? ¿Os Habéis acostado?
Yo: Si.
Laura:¿Y vais enserio?
Yo: Si y ¿tú que tal con Villa?
Laura: de maravilla.
Estuvimos mucho tiempo hablando, mientras yo hacía la comida hasta que llegó Cesc.
Yo: Bueno hablamos cuando vaya pa casa que ya ha llegado Cesc.
Laura: Adiós.
Cesc: Hola cariño.
Yo: Hola, por fin as vuelto ya te echaba de menos.
Cesc: Y yo.
Nos dimos un beso.
Cesc: Bueno ¿y que me has hecho de comer?
Yo: He hecho una sopita es que estoy agotada.
Cesc: No pasa nada y además te he traído unos pastelitos de crema… Míralos.
Yo: ¡Qué buena pinta! Pues a comer.
Comimos y después fuimos a dar una vuelta lo que no sabía…

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Yo: ¿A donde me llevas?
Cesc: Ah sorpresa...
Yo: Aishh Dímelo, Dimelo
Cesc: Ya lo verás.
Le puse cara de pena.
Cesc: No me pongas esa carita, ya lo verás...
Yo: Porfiiiis! (Segui suplicando)
Cesc: Ya lo veras...
Yo: Si no queda otro remedio...
Continuó conduciendo el coche, yo no sabia a donde ibamos, estaba intrigada...
Cesc: Ponte esto.
Era un pañuelo, quería que me lo pusiera en los ojos para no que viera.
Yo: ¿Es necesario? Y a sabes yo lo miedicas que soy.
Cesc: No te preocupes no haremos nada que no quieras y además estás conmigo ¿que te puede pasar?
Yo: Es verdad, ¿qué me puede pasar al lado del mejor chico de este mundo?
Cesc: Pues nada.
Dentro de un rato, paró el coche, habíamos llegado, me ayudó a bajar del coche y me ayudo a ir a ese lugar, me quitó el pañuelo de los ojos...
Cesc: Ya hemos llegado
Yo: ¿es aquí?
Cesc: Si ya se que te parecerá una locura...
Yo: No, me gusta, desde pequeña me quería hacer uno pero mis padres no me dejaban...
Cesc. ¿Ah si?
YO: Si aunque te confieso que tengo algo de pánico a las agujas.
Cesc: Bueno no duele tanto y además las plantillas que he pedido son súper chulas y además el tatuador es de mi confianza aunque si no quieres podemos dejarlo...
Yo: (Le corté) Ni de coña me encanta la idea, ¿y que vamos a poner?
Cesc: Yo he pensado en ponernos en las muñecas el nombre del otro y mi vida para siempre.
Yo: Ok, aunque yo creo que voy a poner; Cesc Tú me das la vida. ¿te gusta?
Cesc: Pues claro que me gusta. Te quiero.
Nos dimos un apasionado beso y entramos. Yo estaba súper nerviosa él estaba tranquilo.
Cesc: No te preocupes no duele mucho.
Yo: Vale...
Después de dos horas allí metidos ya teníamos hecho las tatuajes, a mí me dolía un poco la muñeca a Cesc parecía como si no lo tocaran con la aguja estaba súper tranquilo y contento.
Cesc: ¿Sabes? Nunca pensé que me haría un tatuaje así por una chica.
Yo: ¿Por?
Cesc: Raquel las chicas vienen y van, pero contigo no, contigo tengo la sensación de que esto nunca se terminará. Te quiero, Ya no me imagino mi vida sin ti.
Yo: Ni yo, te quiero, no lo dudes nunca, te quiero como nunca he querido a nadie y te quereré siempre.
Nos dimos un beso, parecía el último beso, me besaba con mucha intensidad, yo lo besaba también con esa intensidad, no quería que nuestros labios se despegaran, el tampoco...
Cesc: Aun tengo otra sorpresa.
Continuará...

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